Fundación Liderazgo Chile

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Esta última semana hemos sido testigos de una serie de noticias que nos llegan a través de internet y las redes sociales. el efecto que producen en nuestro estado anímico y nuestra conducta, tienen consecuencias que merecen ser analizadas.

Primero es importante señalar que esta información, casi instantánea que viaja cercana a la velocidad de la luz, NO siempre es verdadera. Por este motivo es que expertos del MIT analizaron 126.000 historias difundidas en Twitter entre los años 2006 y 2017, con mas de 4,5 millones de tuits de 3 millones de personas aproximadamente.

El equipo utilizó organizaciones independientes para verificar los datos, con el objetivo de clasificar su veracidad o falsedad de la información compartida, estimando que existen 48 millones de bots en Twitter y 60 millones en Facebook.

Los bots son programas creados a través de inteligencia artificial, que permiten desarrollar tareas automatizadas simulando algún tipo de actividad humana, (como Siri o Alex). Estas pueden realizar búsquedas, analizar lo que dices, lo que escribes, lo que publicas en tus redes sociales, a donde se dirigen tus likes, etc. Aprenden todo de tu información personal publicada en internet y se van adaptando a tus necesidades. Utilizando algoritmos pueden detectar fácilmente cual o cuales publicaciones son las que más se difunden y así ir esparciendo la información a través de internet a una velocidad impensable.

Parte de los resultados de la investigación señala que la falsedad se difunde significativamente más lejos, más rápido, mas profunda y más ampliamente que la verdad en todas las categorías de información, y los efectos mas notorios se observan en noticias políticas falsas incluso por sobre noticias sobre terrorismo, desastres naturales, ciencia, leyendas urbanas o información financiera.

Mientras que la verdad se difunde alrededor de 1.000 personas, el 1% de las noticias falsas se difunde habitualmente entre 1.000 y 100.000 personas.

Las personas realmente preferimos las mentiras y no estamos conscientes de que esa información falsa es la que estamos compartiendo.

Arnaldo Canales presidente de la fundación Liderazgo Chile, indica que este estudio demuestra lo que muchos siempre hemos sabido, el goce que despierta para una persona y en espacial para muchos Chilenos saber algo que puede ser novedoso y ser una bomba para el resto al traspasarlo, despertando la atención del resto, sin validar en lo mas mínimo la información, y que es mucho mas fuerte en nuestra idiosincrasia, pues gran parte de los conflictos que tenemos a nivel de relaciones, amigos, familia, trabajo, nacen de los rumores y de las noticias falsas.

Lo interesante de esta investigación es que se descubrió que las historias reales y las falsas son recibidas por el bot a través del mismo estímulo. Es decir, el bot no distingue si es verdadera o falsa, sino que reconoce otras variables como, por ejemplo, la cantidad de veces que se comparte la información, lo que sugiere que el problema de difusión tan significativa es de los humanos.

Los investigadores buscaron entonces respuestas de verdadero o falso para observar la conducta ante determinada información. Al parecer el valor de novedoso de las noticias falsas es lo que las hace atractivas. También inspiran mayor sorpresa y/o rabia.

Las verdaderas tenían mayor probabilidad de asociarse con la tristeza, la anticipación y la confianza. En cambio, la rabia motiva muchas más respuestas, aumentando los retuits y, como consecuencia, estimulando los bots.

Es el factor emocional el que genera esta desmedida reproducción de noticias falsas (70% más de probabilidades de ser replicadas).

La solución a esto no es tecnológica si no que radica en educar las emociones.

Ps. Jacqueline Deutsch; Mg en Psicoanálisis.

Referencias:

S. Vosoughi el al., “The spread of true and false news online,” Science (2018). science.sciencemag.org/cgi/doi … 1126/science.aap9559

D. Lazer at Northeastern University in Boston, MA el al., “The science of fake news,” Science (2018). science.sciencemag.org/cgi/doi … 1126/science.aao2998

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