Fundamentos teóricos de la educación emocional

La finalidad de este punto es entregar fundamentos conceptuales en que se basó esta propuesta para sustentarla de manera teórica y así presentar los conceptos involucrados, vinculados con el área, los antecedentes y aquellos contenidos que consideran la vertiente de la política pública y de la normativa vigente.

 

Emociones

 

Día a día los seres humanos somos impulsados desde una emoción para generar acciones, respondemos a los estímulos que nos entrega el ambiente y éstos por medio de nuestros sentidos los percibimos y nos permiten sentir. Si reflexionáramos sobre nuestra rutina, podríamos ver que cada día nos levantamos, nos bañamos, nos alimentamos y sentimos, siendo este último el motor que nos permite generar acciones, que nos permite querer desarrollarnos.

 

Rafael Bisquerra (2012) plantea que:

“Las emociones son formas de responder que tenemos las personas para hacer frente a los acontecimientos. Muchos problemas personales y sociales son una manifestación del analfabetismo emocional. Las emociones no son correctas ni incorrectas, pero hay que saber gestionarlas correctamente para no dejarse llevar por la impulsividad”.

 

Cuando sentimos emociones que no nos agradan, podremos observar que son difíciles de enfrentar, de poder regularlas, si no se ha desarrollado un proceso de auto conocimiento. El regular las emociones permite desarrollarnos de una manera más armónica con los otros, permitiendo vivir la emoción y respetando el espacio de los demás.

Por otro lado, para continuar con la enunciación de una emoción se pueden encontrar diferentes definiciones como:  

 

“Las emociones no son lo que corrientemente llamamos sentimientos. Desde el punto de vista biológico lo que connotamos cuando hablamos de emociones son disposiciones corporales dinámicas que definen los distintos dominios de acción en que nos movemos.” (Maturana, 2001).

 

Maturana plantea que cuando se habla de emociones existen disposiciones corporales que definen distintos dominios de acción y cuando cambiamos de emoción, ésta se modifica, es decir que cuando se está en cierta emoción hay cosas que se pueden hacer y otras no. Se puede decir que la emoción que se siente determina las acciones a desarrollar.

 

Otra definición que se encuentra para este término es:

 

“La emoción es energía vital. Es la vibración de la energía emocional cuya cualidad nos impulsa a la acción” (Casassus, 2015).

 

Casassus, define entonces a la emoción como un flujo de energía que se produce en el organismo. La emoción, es aquella que gatilla en cada persona las acciones que realizan; se producen por un estímulo externo al organismo de algún elemento que nos llama la atención y proporcionan información sobre lo que somos.

Estado de ánimo

 

“Las emociones nos llegan desde la mente externa, mientras que los estados de ánimo son propios de una conciencia más profunda” (Casassus, 2015).

 

Cuando se habla de estado de ánimo se puede mencionar que la duración es por un largo tiempo en nuestro interior, a diferencia de las emociones que su duración es de corto tiempo. Es así que se puede decir que el estado de ánimo es un proceso mas profundo que vive el ser humano.

 

“A los estados de ánimo como emoción “tónica”, una emoción que se ha hecho crónica, en contraste con la emoción “fásica”, que será una reacción emocional de corta duración” (Bloch, 2007).

 

Las emociones que se mueven corresponden a un flujo que nos acontece en el cuerpo, porque surge de la relación o lo que está alrededor de nuestro entorno que contiene diferente información y ésta corresponde a un momento bastante breve y si no se trabaja con las diferentes emociones, puede tener un resultado que no sea satisfactorio y pasaría a un estado de ánimo.

 

 

Neurobiología

Es relevante entender que estamos en una nueva sociedad, que ha cambiado, está naciendo una nueva cultura, en donde nos daremos cuenta lo que es el ser humano, cómo funciona, lo que siente, lo que cree, cómo aprende. Es por esto por lo que es necesario conocer cómo funciona el cerebro, para entender como enseñar.

 

“Durante la atribución de estados mentales a los otros, es decir cuando se ejerce la teoría de la mente, se activan tanto estructuras cerebrales antiguas vinculadas a la experiencia y ejecución conductual de emociones básicas como la amígdala y la corteza del cíngulo, así como regiones de reciente aparición filogenética como la corteza prefrontal y el surco temporal superior relacionadas con procesos cognoscitivos y emocionales complejos, por ejemplo, aquellos que requieren evaluar contextos y dinámicas sociales.”  (Mercadillo, R. E., Díaz, J. L., & Barrios, F. A., 2007).

A través de lo descrito anteriormente se puede observar que hoy en día existe el interés y desarrollo de estudios sobre como funcionan las emociones a nivel cerebral, dejando claridad de que en esta área existe un funcionamiento básico y otro complejo, que corresponde a la interacción con los otros.

También se ha mencionado que los circuitos emocionales se encuentran en continua interacción recíproca con las estructuras cerebrales implicadas en la ejecución de procesos cognitivos de otro tipo, tales como los de toma de decisiones o los de consciencia.

 

Consecuentemente, la conducta emocional y el afecto también se encuentran modulados por el funcionamiento cerebral, de tal suerte que cualquier perturbación cerebral puede repercutir sobre la experiencia y la conducta emocionales. En efecto, cualquier cambio en dichas actividades afecta al modo mediante el cual expresamos nuestra propia conducta emocional, y al modo mediante el que interpretamos la conducta emocional de los otros.

 

Competencias emocionales

 

Las competencias emocionales, son un conjunto de habilidades emocionales que permiten un desarrollo integral y además un mejor desarrollo con los otros.

 

“Las competencias se fundamentan en el desarrollo de la conciencia emocional o inteligencia interpersonal. Trabajar consigo mismo, en primera persona singular, es la manera de aprender las distinciones del mundo emocional, es una condición para poder percibirlas en los otros” (Casassus, 2015).

 

De acuerdo a lo descrito por Casassus, nos muestra que el desarrollo de las competencias emocionales implica un trabajo interno, este proceso de autoconocimiento que ya he mencionado es ese proceso que permite el ser consciente de lo que sentimos, de escuchar lo que cada una de mis emociones me dicen de mí, de lo que soy y de lo que quiero.

 

Cuando hablamos de competencias emocionales, se hace referencia a un conjunto de habilidades que se desarrollan desde el educar de las emociones. Se podrá comenzar este educar de las emociones a través de la apertura que tenga cada persona, el querer desarrollar este proceso de consciencia emocional, lo que finalmente me permitirá desarrollar la conciencia vincular.

 

Las competencias emocionales son descritas por Casassus en ocho puntos, las que permiten al ser humano poder actuar en el mundo emocional, estas son:

“la capacidad de estar abierto al mundo emocional, la capacidad de estar atento: escuchar, percibir, ponderar, nombrar y dar sentido a una o varias emociones, la capacidad de ligar emoción y pensamiento, la capacidad de comprender y analizar las informaciones relacionadas con el mundo emocional, la capacidad de regular la emoción, la capacidad de modular la emoción y la capacidad de acoger, contener y sostener al otro” (Casassus, 2015).

 

Podemos decir que las emociones son el motor que generan las acciones de todo ser humano. Cuando se está dispuesto a conocerse, es decir, desarrollar nuestra inteligencia intrapersonal, para posteriormente desarrollar la interpersonal, quiere decir que estamos dispuestos a desarrollar las competencias emocionales, que diferentes autores describen, pero que finalmente nos llevan a experimentar que es el desarrollo de la consciencia emocional y vincular

 

Educación emocional

 

Desde los años 90 en adelante, se ha observado un interés por investigar para disponer de más información, con respecto a los diferentes cambios de las emociones que le va ocurriendo a los seres humanos. Algunos autores que podemos mencionar son Rafael Bisquerra, Juan Casassus, Daniel Goleman entre otros, que han escrito sobre la educación emocional:

 

Rafael Bisquerra (2012) plantea que:

 

“Las emociones son formas de responder que tenemos las personas para hacer frente a los acontecimientos. Muchos problemas personales y sociales son una manifestación del analfabetismo emocional. Las emociones no son correctas ni incorrectas, pero hay que saber gestionarlas correctamente para no dejarse llevar por la impulsividad”.

 

El analfabetismo emocional mencionado por Bisquerra muestra lo que ocurre cuando no se ha desarrollado un proceso de autoconocimiento, lo que provoca no poder reconocer las emociones propias y mucho menos el poder realizar una autoregulación; es por eso que es significativo que el individuo de inicio a conocer y trabajar sobre las diferentes emociones, desarrollando su inteligencia intrapersonal e interpersonal y así logrando de esta manera una regulación de las emociones.

 

Juan Casassus (2009), a su vez, afirma que las emociones serían “una energía vital, que une los acontecimientos externos con los acontecimientos internos, generando una disposición a actuar”.

 

La definición planteada anteriormente, presenta una realidad que lleva a reflexionar sobre el día a día, ya que dice que las emociones son producidas por un estímulo externo y desde ese estímulo se producen las diferentes acciones. Para que las emociones estén en conexión es necesario mezclar la cultura, lo social, la vida personal y así la energía sea vital y próspera.

La educación tradicionalmente se ha centrado en el desarrollo cognitivo y en la regulación conductual, olvidando casi de forma generalizada la dimensión emocional del ser humano; y es por eso, que el profesorado debe comprender que la energía de las emociones debe estar conectado de lo externo a lo interno.

 

Daniel Goleman (1995) indica en su libro “Emotional Intelligence” que la conciencia emocional es conocer las propias emociones, manejar las emociones; es decir, la habilidad para suavizar expresiones de ira, furia o irritabilidad que es fundamental en las relaciones interpersonales, motivarse a sí mismo, reconocer las emociones de los demás y establecer relaciones.

 

Se desprende de lo descrito por Goleman, que es fundamental un desarrollo de auto conocimiento del ser, dando apertura a un proceso del desarrollo de la inteligencia intrapersonal e interpersonal. Es así que los procesos descritos anteriormente permiten que el ser humano pueda desenvolverse en la emocionalidad propia y la del otro.

 

“La educación emocional se propone el desarrollo de competencias emocionales. Entendidas como competencias básicas para la vida, con la finalidad de aumentar el bienestar personal y social” (Bisquerra, 2000).

Cuando se habla de educación emocional se puede decir que es un proceso educativo del desarrollo de la conciencia emocional, entendida como un conjunto de competencias básicas para la vida, en donde se comienza el conocimiento emocional, se accede a los sentimientos de otras personas, permite acceder a la conciencia del otro, pero no se sabe la información con anterioridad.

Es una exploración de conocerse, reconocer el mundo emocional interno y así todo proceso se abre a nuevas dimensiones del mundo de la personalidad o del ser. Este es un proceso continuo que viene presente a lo largo de la vida y comienza desde la educación infantil hasta el adulto.

 

Las emociones que puedan surgir en las personas se deben a la sensibilidad a los que pueda pasar en una situación cualquiera, como es el bienestar, que es un momento placentero que puede estar viviendo el hombre. El gran trabajo de la educación emocional implica que se sepa sobre qué pasa con el cuerpo y ver la disposición que se tiene.

Casassus, expone que es dificultoso pasar del pensar al sentir, ya que es una manifestación que no es fácil de adquirir y para eso hay que comprender, observar y trabajar para tener una disposición hacia la persona y con las personas que están alrededor, para ir regulando las emociones y que persevere durante mucho tiempo; estos pasos, son los siguientes:

  • Cuando se siente la emoción, lo primero es sentir y después saber de qué se trata.

  • Es hacer conciencia que la persona deba sentir, en sí mismo y ahí aparece la exploración.

  • La emoción empieza a decir como “soy yo”, ya que así se devela (justifica lo que la persona siente), para poder abrir hacia un bienestar personal y social.

 

Considerando que la emoción nos revela mensajes de quienes somos y como actuamos, de hacer auto consciente de que nos ocurre en determinados momentos, es que toma aún más relevancia a este estudio profundizar en lo que a continuación nos dice Goleman sobre aceptar la emoción y recibir el mensaje que ésta nos trae.

Inteligencia emocional

 

La inteligencia emocional es la destreza de distinguir y hacer uso de las diferentes emociones que una persona puede experimentar, de la misma manera que la inteligencia tradicional, establece la destreza de usar habilidades verbales y matemáticas.

 

Según Goleman, la inteligencia emocional implica cinco capacidades básicas para que sea efectiva:

 

  • Descubrir las emociones y sentimientos propios; es importante que se deba identificar las emociones, para que así pueda fluir el sentimiento que es el propio y no copiado o que no tenga validez.

  • Reconocer las emociones; tener la capacidad de registrar la emoción que está surgiendo en ese momento y que no se descomponga a otra.

  • Manejar las emociones; es de gran valor, ya que la persona debe manipular las emociones, porque puede ser una energía enriquecedora hacia el individuo y al grupo social donde está.

  • Crear una motivación propia; ya que las emociones nunca son iguales en todo momento, y va de acuerdo a la energía, la reacción y al momento en que se encuentra la persona en ese instante.

  • Gestionar las relaciones personales; la idea es que el mundo comprenda que las relaciones entre personas serían más efectivo y agradable si se percibiera realmente las emociones que surgen en las diferentes situaciones en las otras personas.

 

De lo descrito anteriormente, se puede desprender que al igual que otros autores citados en conceptualizaciones antepuestas de este fundamento teórico, Goleman menciona que la inteligencia emocional requiere de un trabajo interno de las emociones, lo que permite acceder a la emoción del otro, es decir se produce la gestión de las relaciones con terceros.

 

La conciencia emocional

 

La conciencia emocional, es aquella que el ser humano debe desarrollar antes de lograr un progreso de las competencias emocionales, es así que, para disponer a desarrollar el concepto de la conciencia emocional, es relevante conocer que la conciencia tiene diferentes estados.

 

“Adentrándonos en la comprensión de la conciencia, podemos notar que hay estados en los cuales hay diferentes intensidades. Muchas veces experimentamos sensaciones que van desde un estado de muy baja conciencia en el cual no nos damos cuenta de lo que ocurre, hasta un estado de “darse cuenta” de lo que ocurre” (Casassus, 2015).

 

De lo anteriormente expuesto por Casassus, se puede decir, que el ser humano tiene estados de conciencia de menor y mayor intensidad y esta conciencia es la que debemos tener en el ámbito de lo emocional.

 

La conciencia emocional es el primer avance que debe existir para el camino del auto conocimiento y desarrollo de las competencias emocionales. La conciencia emocional es aquella que permite que el ser humano pueda desarrollar un conocimiento de su propio mundo y siempre se debe experimentar en primera persona.

El campo emocional en la educación

 

Si se habla de educación emocional desde la mirada de la escuela, podemos encontrar:

 

“Una escuela es la organización de un sistema de relaciones que se estructuran en torno al aprendizaje, y el aprendizaje es función de las emociones. También la educación resulta de las relaciones que se dan a partir de las interacciones entre profesores y alumnos, y las relaciones son por definición emocionales” (Casassus, 2015).

 

De lo anterior se puede desprender que la educación, tiene un lazo fundamental con la emoción para la búsqueda de climas favorables y aprendizajes, iniciándose este proceso a partir de una interacción entre profesor y alumno.

 

El poder adquirir una conceptualización del campo emocional en la educación, permite poder abordar las dimensiones emocionales en el aprendizaje.

 

Las dimensiones emocionales en el aprendizaje

 

“Podemos afirmar que las emociones están “antes” y “después” del conocimiento cognitivo. Están “antes”, pues el dominio emocional es el que facilita y obstruye el aprendizaje. También están “después”, pues las emociones son las que guían a las personas a lo largo de sus vidas, las que nos motivan a aprender y a reaprender a lo largo de nuestras vidas, a relacionarnos con los otros de manera más pacífica y justa y en un mundo más sustentable” (Casassus, 2015).

     

Al referirse a las dimensiones emocionales en el aprendizaje, no sólo se está hablando de enseñanzas formativas; en el párrafo anterior, además se hace mención de la importancia de las emociones y cómo éstas al vincularlas con los aprendizajes se van construyendo aprendizajes significativos a lo largo de la vida. Es por esta razón que cobra aún más relevancia para esta propuesta, permitiéndonos contribuir en el cómo el docente entrega sus contenidos en sus clases y la importancia que se le da a desarrollar las competencias emocionales y conectarse emocionalmente con sus estudiantes.

 

El papel del profesor

 

“El rol docente ha sido concebido eminentemente en términos cognitivos y valóricos, sin contemplar la dimensión emocional de las relaciones humanas. No obstante, las profesiones de servicio como la enseñanza exigen sensibilidad emocional en la medida que involucran relaciones con otros” (Casassus, 2015).

 

Hace mucho tiempo atrás que el papel del profesor era solamente la persona destinada a entregar conocimientos relacionados con los contenidos que debía el estudiante recibir. Pues hoy en día, se ha demostrado avances e interés por estudiar el rol del profesor desde un educador más comprometido con el estudiante como persona única e irrepetible e incluso como señala Casassus: “como un ser emocional y esto implica abrirme al mundo emocional del otro…”.

El rol de la familia

“La familia constituye el núcleo central básico en el cual la niña y el niño encuentran sus significados más personales. En ella, establecen los primeros y más importantes vínculos afectivos; incorporan los valores, pautas y hábitos de su grupo social y cultural; desarrollan sus primeros aprendizajes y realizan sus primeras actuaciones como integrantes activos de la sociedad”. (BCEP 2018)

 

El párrafo anterior expresa que es núcleo básico, en donde los niños pueden adquirir las primeras pautas para su desarrollo socioemocional, por lo cual se observa de la relevancia de la familia en la formación de sus hijos, pero éstas no cuentan con las herramientas para poder manejar muchas veces sus propias emociones, con menor razón podrán hacerlo con otros.

 

Neurodidáctica

La neuroeducación debe comenzar a aplicarse en el aula, para poder hablar de la memoria y la atención. Ciertas áreas del cerebro una vez que madura podrá adquirir la lectura, ya que la esencia de ésta está transformar en grafemas en fonema. Debo aprender desde el agrado y lo lograré cuando mi cerebro pueda haber madurado.  

 

Neuro didáctica, permitirá desarrollar una nueva forma de hacer educación, desde un enfoque que orienta a implementar nuevas maneras de enseñar, que estarán basadas en las competencias cerebrales, a través de la comprensión de la organización cerebral, es decir interpretar, qué ocurre a nivel cerebral, cuando un estudiante no entiende, o cuando presenta lapsos breves de atención o cuando se distrae.

 

Es preciso señalar que es vital entregarles a los niños y niñas aprendizajes pertinentes a los nuevos conocimientos que se han ido obteniendo, respecto del funcionamiento del cerebro humano. Destacamos algunos aportes de la neurociencia, relacionados con el proceso de enseñanza-aprendizaje, que son fundamentos teóricos en las intervenciones pedagógicas que se realizan:

 

  1. El aprendizaje involucra la fisiología: los estudiantes y los profesores necesitan un compromiso sensorial adecuado, movimiento físico y acción. Sentarse quieto todo el tiempo, cansa es aburrido y contraproducente. También necesitan tomar algunas acciones para poner en práctica lo que estudian.

  2. El cerebro mente social: es importante para los estudiantes de todas las edades tener oportunidad de sentarse juntos, conversar y trabajar entre sí, por lo que deben crear comunidades de práctica.

  3. La búsqueda de significado innata: se deben encontrar formas de relacionar la nueva información y las practicas con los intereses, interrogantes, propósitos, ideas y pasiones reales de los estudiantes. También se deben encontrar formas de brindar un reconocimiento a las interrogantes y toma de decisiones de los estudiantes en su proceso de aprendizaje.

  4. La búsqueda de significado se produce a través de patrones: encontrar formas de ayudar a los estudiantes a hacer conexiones a través de metáforas, identificación de etapas comunes, preguntas, observaciones, descubrimiento de enlaces con lo ya aprendido. También usar proyectos y problemas que naturalmente organicen la información y la experiencia de modo que tengan sentido.

  5. Las emociones son vitales para la elaboración de patrones: el aprendizaje se favorece con ricas experiencias emocionales guiadas y moderadas por funciones de orden superior, en la manera en que esta se entiende o domina.

  6. El cerebro-mente procesa las partes y los todos de manera simultánea: esto significa que cada destreza y concepto se entiende y maneja mejor cuando hay una interacción entre los elementos específicos y el concepto o destreza como un todo introducir y organizar el nuevo material como un todo.

  7. El aprendizaje involucra tanto la atención focalizada como la percepción periférica: además de encontrar formas para ayudar a los estudiantes a permanecer involucrados, diseñar el contexto físico para que este, indirectamente, envié información, conexiones y sugerencias que contengan lo que está aprendiendo.

  8. El aprendizaje es a la vez consciente e inconsciente: incorporar procesos tales como el arte, que da prioridad a la incubación inconsciente y ayudar a los estudiantes a desarrollar sus capacidades meta-cognitivas para que se vuelvan más conscientes y se hagan cargo de una mejor manera de las formas en que se procesan y digieren la experiencia.

  9. Existen al menos dos tipos de memoria: usar proyectos, historias, situaciones y problemas que organicen el material en forma de experiencias que naturalmente se recuerden, ayudar a los estudiantes de todas las edades a utilizar la observación en profundidad y el análisis de lo que sucede y guiarlos hacia una comprensión profunda a través de un efectivo cuestionamiento. Técnicas de memorización tales como practica y ensayo pueden ser empleadas ocasionalmente o cuando sea necesario.

  10. El aprendizaje es un proceso de desarrollo: el desarrollo profesional y el aprendizaje en el aula deberían servir de andamiaje para tomar en consideración las capacidades de los estudiantes y el estado actual de sus conocimientos y competencias. Y deberían existir oportunidades para reflexionar sobre la experiencia, tomando en cuenta la retroalimentación, para que la comprensión y la intuición puedan desarrollarse con el tiempo.

  11. El aprendizaje complejo mejora con el desafío y se inhibe con la amenaza asociada a la impotencia y/o fatiga: el cerebro aprende de manera óptima cuando es desafiado apropiadamente en un entorno que estimula el asumir riesgos y, contrariamente, se retrae cuando percibe una amenaza. Es por eso que se debe crear una atmosfera de alerta relajada, lo que implica baja amenaza y alto desafío.

  12. Cada cerebro está organizado de manera única: el desarrollo profesional y el aprendizaje dentro del aula deben estar diseñados de tal forma que ambos traten a todos equitativamente y al mismo tiempo, ayudando a los individuos a capitalizar sus propias fortalezas. Es de gran ayuda utilizar un buen inventario de estilos de aprendizaje, de manera que los participantes puedan hacer uso de sus propias predisposiciones y preferencias. Los educadores deben tomar conciencia de las diferentes culturas y costumbres.

 

En este sentido, la consideración de la neurodidactica es fundamental, ya que, a través de sus investigaciones, ha generado múltiples aportes para integrar y reflexionar durante la práctica docente. Dichas contribuciones, son de suma importancia y determinantes para quienes día a día se desenvuelven y desempeñan profesionalmente con educandos.

 

Clima emocional de aula:

 “El clima de aula por si solo es el factor que más explica las variaciones en los aprendizajes. Que sea la más importante quiere decir que es la variable que más explica porque los alumnos de un aula aprenden más que los alumnos de otra. Esto ha sido destacado en muchas investigaciones que he realizado, pero también por otras investigaciones institucionales, así como también estudios longitudinales. Es más importante que cualquiera de las variables que se utilizan para entender este proceso….por ejemplo, variables como la cantidad de libros, la gestión, el nivel sociocultural de las familias, las atribuciones de los maestros, etc” (Casassus)

 

De esta definición podemos decir que, el clima es determinante en los espacios que nos desarrollamos y de sobre manera en el ámbito educativo. En las aulas el clima se ve determinado en primera instancia por el docente y la relación que él tiene consigo mismo. Cada día se hace más necesario el poder entregar las herramientas de educarse emocionalmente, para que puedan generar un clima favorable al interior del aula.

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